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“Chema” Gil da conferencia sobre Terrorismo Jihadista a miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, y Policía Local de Murcia

El pasado viernes, en un hotel del municipio murciano de San Javier (España), el director del Departamento de Estudios sobre Terrorismo del Instituto de Seguridad Global, José María Gil -Chema Gil- dirigió una conferencia a casi un centenar de miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Policías Locales, funcionarios del Cuerpo Nacional de la Policía y Guardia Civil) bajo el título “Terrorismo Jihadista: Un fenómeno global, una amenaza cercana“. El representante del ISG hizo un breve recorrido histórico sobre el fenómeno del terrorismo internacional de etiología jihadista desde la guerra afgano-soviética a la actualidad, evidenciando -no obstante- que se trata de un fenómeno con otros antecedentes históricos. Chema Gil abordó una descripción de los diferentes actores que operan dentro de este fenómeno complejo; así como su internacionalización mediante la configuración de franquicias, especialmente las vinculadas a Al Qaeda y al autodenominado ‘Estado Islámico’ en diferentes partes del mundo.

En la conferencia se hizo mención a la teleología u objetivos finales de la ideología que hay bajo este fenómeno, su estrategia y sus tácticas; de manera especial se hizo hincapié en señalar que ante este fenómeno global nadie debe sentirse ajeno, pues su amenaza se materializa o expresa en cualquier lugar y con muy diferentes objetivos primarios “pues quienes protagonicen eventuales ataques pueden ser células de más o menos complejidad organizativa o actores individuales y los denominados ‘lobos solitarios’“. “Hoy -dijo Chema Gil- estos terroristas no necesitan derribar las Torres Gemelas en New York o atacar el Pentágono; no necesitan colocar bombas en los trenes de Madrid o los autobuses en Londres, no necesitan hacer un gran atentado en Casablanca con decenas de muertos. Han comprobado que con acciones de baja complejidad y acto impacto obtienen los resultados que sirven a sus intereses. Tres individuos atentan en París y el mundo se conmueve, las autoridades de todos los países anuncian modificaciones de leyes generales; la propia reacción internacional anunciando acciones, lejos de interpretarse por los jihadistas como una amenaza para ellos, se reivindica como un éxito, han implementado una dinámica endiablada donde su propia muerte es una victoria“. Frente a esta situación, el director del área de estudios sobre terrorismo del Instituto de Seguridad Global planteó que “frente a este fenómeno complejo no podemos dirigir miradas simples, si incurrimos en este error haremos diagnósticos simplistas y aplicaremos respuestas de corto recorrido que seguramente terminarán por tener más impacto en la vida de los ciudadanos que en la de los propios terroristas“.

Debemos ‘construirnos’ como una sociedad inteligente -dijo Chema Gil- capaz de analizar prospectivamente todo lo que tiene que ver con esta cuestión, no tanto para ‘adivinar’ el futuro, sino para saber construir ese futuro dentro del ámbito de la seguridad“.

Una de las últimas reflexiones que se pusieron de manifiesto por parte del director de departamento del ISG es que “en relación con el jihadismo, no se puede confundir religión con la ideología de los terroristas, pues esa sería la primera gran victoria que pondríamos en manos de los terroristas. Confundir el Islam con el Terrorismo nos llevaría a confundir a mil quinientos millones de personas que viven su fe con los terroristas y si eso se produjera estaríamos ante un problema, de tales dimensiones, que sería irresoluble. Yo pienso que el hecho religioso formará parte de la solución, si nos empeñáramos en ver el Islam, como parte del problema, estaríamos dirigiendo una mirada criminalizadora sobre casi un tercio de la humanidad. Esa confusión nos situaría muy cerca de la idiocia colectiva, más que de una sociedad inteligente

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“Chema” Gil Garre, periodista de investigación especializado en Movimientos Jihadistas

Jose María “Chema” Gil Garre, destacado por trabajos de periodismo de investigación, especialmente en la década de los 80 cuando destapó el caso de “las sentencias bondadosas”, que dio lugar a la publicación, por parte de la sección de Abogados Jóvenes del Colegio de Abogados de Madrid, de un libro titulado “Antejuicio o impunidad judicial: El Caso de las Sentencias bondadosas”.

En la década de los 90, denunció la presencia de jihadistas argelinos en España, e informó de causas de supuesta corrupción política en la gestión de ayuntamientos, informaciones que dieron lugar al inicio de investigaciones judiciales por las que han sido imputados cargos públicos del PP de la Región de Murcia.

En la última década Chema Gil se ha especializado en las evoluciones sociales del norte de Africa, los movimientos jihadistas y en la evolución del terrorismo internacional. Hace unos meses puso al descubierto, ante la IV Comisión de Naciones Unidas que todo apunta a la porosidad entre el grupo que dirige Abedelaziz y el terrorismo jihadista en la zona del Sahel, donde elementos del Polisario estarían colaborando, no sólo con los operativos del emir Mokhtar Belmokhtar, de Al Qaeda en el Magreb Islámico, sino con las organizaciones internacionales que utilizan la zona occidental del Sahel para desarrollar tráficos ilícitos.

Sus últimos artículos de investigación han destacado la aparición, en internet, de actividad proselitista en favor de una jihad islámica saharaui, dispuesta a la lucha armada y a la ejecución de atentados en Marruecos, España, Argelia y Francia.

Chema Gil, ha recibido distinciones por su labor profesional, como el entregado por la delegación territorial del Club Internacional de Prensa y ha publicado, entre otros libros, uno titulado ‘Lo que el Frente Polisario Esconde’.

Estimado Chema actualmente centra sus esfuerzos en el análisis del yihadismo, sin embargo sería interesante tratar algo de su bagaje previo. Su experiencia como periodista está plagada de experiencias duras y anécdotas interesantes. De entre todas ellas ¿cual destacarías como positiva?¿Cual como más impactante?¿Y la más anecdótica?

El oficio de periodista te ofrece la posibilidad, si lo vives a fondo, de ser un espectador privilegiado de la actualidad, la misma que debes contar a tus conciudadanos. Es un oficio que te permite conocer un amplio espectro de la vida. Recuerdo una jornada, cuando el actual monarca estudiaba en la Academia General del Aire en que me tocó estar siguiendo una actividad con los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía. Al finalizar aquel acto tuvimos la oportunidad de estar departiendo con ellos y hablando de diferentes cuestiones y por la noche, ese mismo día, estuve realizando un reportaje con la Policía Local de Murcia en un lugar marginal de ese municipio. ¿Qué oficio le permite a uno estar por la mañana hablando con el Rey de España y por la noche con un ‘yonki’ tirado en un solar?. Anécdotas y experiencias impactantes han sido muchas, le hablaré de dos bien diferentes. Un día que estaba ’empotrado’ con un dispositivo del Servicio de Vigilancia Aduanera durante una operación antidrogas, tras una larga investigación en la que coincidimos.Aquella noche los ‘narcos’ pasaban a nuestro lado y no nos detectaron, cuando se produjo la descarga de varias toneladas de droga a unos vehículos se inició una persecución con tiroteo incluido que terminó con una docena de detenidos y la incautación de la droga, fue la primera vez que me vi envuelto en una situación con fuego real… fue impresionante ver la profesionalidad de los funcionarios de Aduanas, se lo aseguro. La otra experiencia que tengo muy viva fue una noche en la que, estando con unos policías de servicio se recibió el comunicado de la colocación de un coche bomba, en nombre de ETA, en las inmediaciones de una comandancia de la Guardia Civil. Nos desplazamos al lugar y uno de los policías nacionales que iban en el radiopatrulla, al cual conocía bien, se dirigió hacia el coche sospechoso. Cuando estaba supervisando el vehículo y confirmando su presencia, el terrorista que estaba oculto en las inmediaciones, activó el explosivo y este amigo murió asesinado, delante de los que estábamos allí. La explosión, el olor característico que se produce, el temor, el miedo y el dolor por la muerte de alguien a quien conoces, son sentimientos que se amalgaman y dejan una huella que nunca termina de borrarse. En realidad, después de tantos años, las anécdotas, las experiencias son multitud.

En los medios de comunicación no se dejan de tratar los casos, y juicios, sobre corrupción. Usted ya investigó en su momento varios casos, ahora se están formalizando en los juzgados, seguramente eso le produce sentimientos encontrados. ¿Qué piensa sobre esta situación general y como se siente al respecto?

La corrupción es abominable siempre, y en una sociedad democrática más, especialmente cuando los protagonistas de esa lacra son políticos. Los ciudadanos tienen derecho a sentirse traicionados y de ahí que ciertas fórmulas alternativas, y que a mí personalmente me generan más incertidumbre, en este momento de cabreo generalizado, hayan encontrado el espacio ideal para activarse. Los dos grandes partidos de estado españoles debieran coger a sus respectivos corruptos y arrojarlos fuera de sus estructuras, sin contemplaciones y sin excepciones. Tanto el PSOE como el PP aplican distintas varas de medir según quien sea el acusado; así pues, mientras no pongan de manifiesto un verdadero y total desprecio respecto de estas conductas, estarán ‘de facto’ despreciando a los ciudadanos y como respuesta encontrarán que los ciudadanos les repudiarán por ello. Los dos grandes partidos son los responsables de la desconfianza generada en torno a la política, y con ellos los medios de comunicación partidistas, que en definitiva se comportan igual que sus ‘patronos’ políticos. Es el momento de que lo mejor de la sociedad se incorpore a la política, si no ocurre esto, los ciudadanos, tienen derecho a sentir la necesidad de buscar otras fórmulas, incluso algunas que pueden ser especialmente nocivas.

Respecto al análisis yihadista, un área de actualidad pero extraordinariamente compleja. ¿Por qué centró su interés en este ámbito?

Yo comencé a escribir sobre este fenómeno a principios de los años noventa, cuando se movían en España elementos de grupos como el FIS y el GIA argelinos, gente que a la postre conformó el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) que finalmente terminó por convertirse en Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Desde la perspectiva jihadista, en aquellos momentos, Osama Bin Laden no era nada, ni era nadie. Lo que empezó siendo una cuestión informativa que debía abordar como periodista, con los años, ha terminado por convertirse en un fenómeno sobre el que realizó más observaciones y análisis que información de actualidad. Nunca en la historia, desde mi punto de vista, se ha producido un fenómeno que haya obligado a la comunidad internacional a implementar determinadas medidas, lesivas para los derechos de los ciudadanos, en tan poco tiempo y con mayor extensión, que las que se han tenido que adoptar en todo el mundo tras las acciones del terrorismo de etiología jihadista. Además, la gente acepta que se les apliquen esas medidas, en las que prima la seguridad por encima de la libertad…me pregunto si no es esa una forma en la que los terroristas van ganando batallas.

En mi opinión debemos identificar lo que es un trabajo de ‘analista’ aplicado al ámbito de la seguridad pública o de ladefensa, a lo que es un ‘analista’ privado, que observa el fenómeno, despliega habilidades dentro de esa observación, viaja hasta países especialmente significativos, interactúa con otros analistas ya sean privados, del ámbito académico,militares, policiales o de servicios de inteligencia etc… y publica sus conclusiones -algo que el otro analista, seguramente no hará, puesto que su objetivo no es la difusión de información, sino la elaboración de inteligencia aplicada a unos muy determinados intereses. Estos dos tipos de análisis no se excluyen entre sí sino que pueden y deben relacionarse de forma sinérgica.

Esto explica, en parte, la razón del nacimiento de IUXSED, sin embargo el yihadismo es un área de la seguridad abordada desde muy diferentes perspectivas científicas. ¿Cuál es la perspectiva, visión o metodología en la que se centra usted? ¿Cuál es el espíritu y objetivo de IUXSED?

La perspectiva desde la que opero es la información especializada, a la que los medios generalistas y los periodistas, a su vez, acuden para tratar de completar su trabajo habitual. En otras ocasiones los periodistas trabajan un poco en relación con el interés de la fuente que filtra un determinado asunto, unos determinados datos, aunque sólo sea para generar un determinado escenario o estado de opinión…esto pasa, lo sé por experiencia. La información especializada a la que me refiero y que se expone en la publicación IUXSED a disposición del que quiera con la única condición de citar la fuente, en formato de análisis ‘ad hoc’, en ocasiones, nos es requerida por empresas, centros de análisis y también por unidades y funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Los datos, conclusiones etc que son requeridos desde el ámbito de la seguridad pública, ya sea española o de otros países, se entrega de forma inmediata y absolutamente desinteresada. Nuestro objetivo es ser útiles, que el trabajo resulte de interés para el bien común y eso eso es lo que caracterizaría lo que ahora se llama responsabilidad social corporativa de quienes nos implicamos en este proyecto, es decir, que en esto no se hace rico nadie, salvo algún espabilado.

En estos momentos hay una gran oferta formativa en esta materia, como la que va a ofrecer y de hecho está ofreciendo ya el Instituto de Seguridad Global (ISG), pero siempre recomiendo que la gente no pierda la cabeza y su dinero en experiencias que, al fin y a la postre, resultarán frustantes. Recomiendo que se acuda a formadores de absoluta solvencia, que observen con cuidado las asignaturas que tratarán, la metodología, etc. Que un máster, ya sea profesional u oficial, cueste ocho mil euros no quiere decir que sea mejor que otro de mil quinientos, porque en esto hay gente que está más dipuesta a hacer caja que a ofrecer una enseñanza de calidad y una verdadera formación. Me gustaría poner dos ejemplos muy positivos que podemos encontrar en España, en cuanto a enseñanzas de tipo masteren este campo. Para mí, en sus respectivos campos, destaco un máster que se realiza en la Universidad de Granada, sobre Geoestrategia y Seguridad Internacional con Javier Jordán al frente y otro curso de experto en análisis de inteligencia en la Universidad Autónoma de Madrid, con Luis de la Corte y José María Blanco como responsables del mismo. En definitiva, antes de gastarse el dinero en una experiencia formativa, aquellos que estén interesados, acudan a terceros, que nada se jueguen en esos cursos, y recabar distintas opiniones. Hay mucho espabilado revestido de analista dispuesto a saquear bolsillos y a figurar más que a hacer lo que hay que hacer.

Centrándonos ya en materia, actualmente el yihadismo está mutando o evolucionando. Realizando un esfuerzo de prospectiva ¿qué tendencias se están sucediendo que destacaría usted? Ciertamente Al-Qaeda parece tener una caída en su liderazgo, Anshar al Sharia está muy presente en redes, y por no mencionar más grupos está la situación en Siria-Irak con el ISIS y Al-Nushra.

Dirigir prioritariamente nuestra atención a un movimiento o grupo determinado, de los que conforman el fenómeno del terrorismo internacional de etiología jihadista, es inevitable. Es evidente que hay grupos, que por un tiempo determinado requieren una mayor atención por su especial virulencia, por su acción multinacional, por el grado de amenaza… y ese ha sido el caso de Al Qaeda… y yo no descartaría que pudiera seguir siendo así en el futuro; pero no podemos perder de vista que otras realidades terroristas, que comparten ideas y formas con Al Qaeda, han surgido en todo el mundo y algunas de esas realidades -que no son tan novedosas como muchos creen- deben ser señaladas como muy preocupantes. El fenómeno del terrorismo jihadista, desde mi punto de vista, se caracteriza por su metamorfosis dinámica. Mientras que los cambios de estrategia, de tácticas, de relaciones en cualquier organización o sistema,genera debilidades; en cambio, para el jihadismo parece ser una fortaleza.

Es interesante su artículo para el primer número de nuestra revista COMPENDIUM sobre cooperación policial. El contexto norteafricano está inestable y los riesgos para España no se limitan a las vallas de Ceuta y Melilla ¿Considera usted necesaria y y cuáles son los límites de la colaboración entre las policías española y marroquí para enfrentarnos al riesgo yihadista?

Mire usted, la cooperación policial bilateral entre España y Marruecos, yo diría que es vital para la seguridad de ambos países. Hemos de felicitarnos porque el Cuerpo Nacional de Policía y, en éste ámbito del terrorismo, de manera singular, la Comisaría General de Información se conforme como una herramienta muy eficaz. En lo que a mi me consta, hay un nivel de colaboración que debe ser reconocido. Los límites en esa cooperación serán los que determinen ambos estados y los que estén determinados por las leyes, pero hasta llegar a esos límites, los dos países no debieran negarse a sí mismos las fórmulas más eficaces para luchar contra el terrorismo y los terroristas. Hoy el terrorismo jihadista ha impuesto en sus seguidores formas de actuar absolutamente salvajes, por ello, en mi opinión, hay que desplegar dos ámbitos de acción: Por un lado hay que trabajar en la prevención de procesos de radicalización y, también, en el diseño de procesos de desradicalización. Para ello hay que contar con recursos multidisciplinares, desde la mediación comunitaria, intercultural. La acción en redes sociales con un claro protagonismo de los propios musulmanes y, por otro lado hay que actuar con la ley, las fuerzas de seguridad y los jueces. Hay que cazar a esos terroristas, hay que reducirlos, cosificarlos y ponerlos fuera de circulación, con la Ley en la mano, pero sin la más mínima piedad. Decir estas cosas así suele ser políticamente incorrecto, pero es lo que pienso. Subrayo que hay que hacerlo con la Ley en la mano.

Es evidente que requiere la implicación de más expertos que los policiales, abarcar áreas como las relaciones internacionales, la defensa y la cooperación al desarrollo. Sin embargo ¿qué otros pilares serían necesarios, en su opinión, para combatir eficientemente este terrorismo?

Un poco ya lo he contestado antes, pero añadiría que desde el ámbito religioso debe realizarse una acción que me parece fundamental. La comunidad musulmana debe alzar la voz constantemente, de forma clara, contra este fenómeno y no sólo cuando necesariamente hay que responder tras una tragedia. Si el terrorismo jihadista usa retorcidamente el nombre del Islam para justificarse, la comunidad islámica debe tener un mayor protagonismo en descalificar este fenómeno tan lacerante y para ello, el Estado, los medios, la sociedad ebn general debe favorecer la visibilidad del hecho musulmán desde la normalidad. Desde el campo de las relaciones internacionales, el periodismo, la politología, la psicología debieran surgir más personas dedicadas al análisis de este fenómeno y de los sujetos que en el se desenvuelven. Las miradas diferentes deben ser observadas como aliadas.

Desde un enfoque humano, que siempre se olvida, se debería responder a dos preguntas que son importantes para comprender a los investigadores de estas cuestiones; sean profesionales o académicos. ¿Por qué? ¿Y para que hacen esto?. Es una dedicación más vocacional que económica, en la que se asumen riesgos personales. Además algunos de ellos se han encontrado con trabas para la publicación académica de sus trabajos.

Ya dije antes que en este mundillo uno puede encontrar de todo. Hay ‘analistas’ que todo lo que han escrito, desde que son ‘analistas’, es una pura y simple recopilación, más o menos sistemática, de referencias de otros autores. No existeen individuos así una mínima construcción imaginativa, razonable, seria…sobre esta cuestión, toda su obra no es más que una mera sucesión de escritos llenos de aplausos hacia el trabajo de otros, y no siempre los trabajos que se aplauden son precisamente buenos. Por otra parte en España hay analistas que se dejan la piel en su labor, que continuamente están dando a conocer aspectos opacos de este mundo. A ellos se acude constantemente por parte de policías, guardia civiles e incluso personal del CNI. Su información es útil, pero jamás reciben ni el más mínimo reconocimiento oficial, y además su trabajo se hace desde una verdadera declaración de voluntad de servicio, puesto que ni siquieran viven de esos análisis; policías, guardias civiles y miembros del CNI deberían usar a a ciertas personas, con más respeto, con una cierta lealtad y no como si fuesen clínex. Desde mi punto de vista en el ámbito académico tenemos otro variopinto mundo de personajes. El hecho de que determinados individuos se muevan en el mundo académico, vaya por delante, que no implica nada, ni bueno ni malo; en el mundo académico he visto lo mejor ylo peor, cualquiera que haya pasado por la universidad sabe que eso es así. Como cie el refrán “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. La toga de doctor no hace que el que la lleva puesta sea alguien digno de confianza. Los hay buenos, malos y regulares, y no siempre los mejores son los más famosos. En definitiva, que en este mundo hay gente para todo. Ya verá usted como habrá quien, al leer esta entrevista, diga que estas cosas no se pueden decir, ya le digo que esos son los mismos que que luego, con la boca chica, dirigen las más feroces críticas. La hipocresía es así.Pero le diré que la inmensa mayoría de los analistas que conozco, aquí y fuera son gente realmente extraordinaria. Un día, en Rabat, Bodanski, uno de los expertos más reconocidos en este ámbito en los Estados Unidos me decía que“debemos hacer lo que consideramos honradamente que debemos hacer, si esperamos a que los mediocres reconozcan su mediocridad y actúen honradamente, estaremos sometidos a su mediocridad y a su falta de honradez”; así pues cada cuál debe actuar en conciencia, con arreglo a la Ley, y con la mirada puesta en el bien común.

Le agradecemos mucho que haya realizado esta entrevista con nosotros, es un honor que comparta su opinión con nosotros. Sabemos que no es un hombre que busque protagonismo y es una muestra del dicho “la mejor parte del valor es la discreción” (Willian Shakespeare). Sin embargo abusaremos un poco más de usted ¿Qué fuentes de información destacaría para aquellos que deseen conocer más sobre estas cuestiones? Nos referimos tanto a entidades reconocidas, blogs particulares e incluso perfiles de twitter.

Yo recomendaría en primer lugar el trabajo de quien está detrás de www.monitorys.wordpress.com , sin el glamour de los académicos, sin el prurito de las medallas, pero de una sistematicidad y una constancia a prueba de fuego, un pionero en el análisis de redes en materia del yihadismo salafista Entre los analistas más interesantesn que yo conozco, hay muchos que no están rodeados del parabien universitario, institucional y del catetisto del glamour de los tinglados que algunos se montan al socaire de esta cuestión. Otras fuentes interesantes son, por ejemplo, las publicaciones del Centro de Análisis y Prospectiva (CAP) de la Guardia Civil y las del Instituto Universitario de Seguridad Interior (IUISI) de la Guardia Civil y la UNED. Por su puesto son imprescindibles muchas de las publicaciones del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) dependiente del Ministerio de Defensa. En este punto no puedo dejar de recomendar a un autor, al que no conozco personalmente, pero que me resulta especialmente provocador y estimulante, como es el Dr. Federico Aznar, con el que por cierto no siempre estoy deacuerdo, y quizá, por ello, me resulta más interesante y enriquecedor. La experiencia me dice que te enriquece más aquel con el que menos coincides; pero hay otros autores que admiro, no sólo por lo que escriben, sino por su trabajo, su capacidad para estar creando continuamente, como es el caso de José María Blanco del CAP de la Guardia Civil o Luis de la Corte, de la Universidad Autónoma de Madrid, o de otro paisano mío, el cartagenero Javier Jordán, de la Universidad de Granada con una dilatada trayectoria. Yusef Bodanski de Estados Unidos, con el que he coincidido en alguna misión como observador internacional, sus informes para el Congreso y la presidencia de los Estados Unidos, me resultaron en su día especialmente estimulantes. El marroquí Mohamed Benhammou, profesor de la Escuela Diplomática de Londres y presidente de la Federación de Centros de Estudios Estratégicos de Africa, con el que he tenido la suerte y el privilegio de trabajar en diferentes foros tanto en Africa como en Estados Unidos es un autor interesante, o Ricardo Laremont de la Universidad de New York, un verdadero experto en la cuestión del Magreb y el Sahel. En el mundo del periodismo, vinculado a estas cuestiones, quizá destacaría sobremanera a David Ignatius, extraordinario de verdad; y a otro amigo norteamericano, Richard Miniter. En fin, hay mucha gente buena en este mundo, por lo tanto, si henmos de escojer, acudamos a los mejores y a quien más nos haga disfrutar con su trabajo.