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La OMS pide controlar los Aeropuertos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere apoyar los esfuerzos mundiales para contener la propagación de la enfermedad del ébola y coordinar la respuesta internacional en el sector de los viajes y el turismo. Para ello ha establecido dos medidas, la primera es establecer un grupo de trabajo de viajes y transportes para supervisar la situación y, por otro lado, ha solicitado a los países con casos de ébola que aumenten sus medidas de control en los aeropuertos.

Declarado como una emergencia de salud pública de importancia internacional, el último brote de ébola ya ha afectado a cuatro países: Guinea, Liberia, Sierra Leona y Nigeria, aunque en este último parece que está controlado y sólo ha afectado a 12 personas -cuatro han fallecido- que estuvieron en contacto con una persona estadounidense fallecida a finales de julio por el virus en Lagos.

Sin embargo, debido a los vuelos turísticos y al transporte comercial, la OMS ha acordado con los jefes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la Organización Mundial de Turismo (OMT), el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y el Consejo Mundial de Turismo y Viajes (WTTC) crear un Grupo de Trabajo de Viajes y Transportes que, por un lado, supervisará la situación y, por otro, proporcionará información oportuna a los viajes de comercio y así como a los viajeros.

La OMS insiste en que se necesita reforzar la cooperación internacional y apoyar las acciones para contener el virus, detener la transmisión a otros países y mitigar los efectos en las personas afectadas.

Por este motivo, solicita a los países afectados que vigilen a todas las personas que salen en los aeropuertos internacionales, puertos marítimos y principales fronteras por tierra, si presentan un síndrome febril inexplicable y consistente con una posible infección por ébola. “No se debe permitir viajar a cualquier persona con una enfermedad consistente con la infección por ébola a menos que el viaje sea parte de una evacuación médica apropiada”.

No obstante, la OMS insiste en que “el riesgo de transmisión de la enfermedad del virus del ébola durante los viajes aéreos es bajo. A diferencia de las infecciones, como la gripe o la tuberculosis, el ébola no se transmite por el aire (y las partículas contenidas en el aire) que respirar una persona infectada. La transmisión requiere el contacto directo con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas vivas o muertas o animales infectados, todas ellas exposiciones improbables para el viajero medio”. Este organismo aconseja a los viajeros que eviten este tipo de contactos y tenga una higiene cuidadosa, como el lavado de manos.

El riesgo de que haya viajeros infectados en un avión también es pequeño, indica la OMS, ya que aquellas personas enfermas por el ébola, por lo general, se sienten tan mal que no pueden viajar. Además, el contagio de la infección requiere un contacto directo con los fluidos corporales de una persona afectada.

La OMS recuerda que la mayoría de las infecciones en Liberia, Guinea y Sierra Leona se están produciendo en la comunidad, cuando los miembros de la familia o los amigos cuidan de alguien que está enfermo o debido a aquellos funerales que no siguen las estrictas medidas de prevención y control de infecciones.

El segundo lugar donde más contagios se produce es en las clínicas y otros centros de atención sanitaria en los que los pacientes son atendidos sin una protección adecuada. En Nigeria, los casos se refieren únicamente a las personas que tuvieron contacto directo con un solo viajero que fue hospitalizado a su llegada a Lagos.

Es importante señalar que una persona que está infectada sólo es capaz de transmitir el virus a otras personas una vez que ha comenzado a tener síntomas, que aparecen entre dos y 21 después de la infección. Los síntomas incluyen fiebre, debilidad, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta. A estos les siguen otros como vómitos, diarrea, erupción cutánea, y en algunos casos, hemorragias.

El riesgo de que un viajero se infecte con el virus del ébola durante una visita a los países afectados y desarrolle la enfermedad después de regresar es muy bajo, incluso si la visita incluye un viaje a las zonas en las que se han registrado casos. No obstante, si este viajero empieza a tener signos de enfermedad deberá buscar atención médica ya que el tratamiento temprano puede mejorar el pronóstico.

En cuanto a los países no afectados, la OMS recomienda que fortalezcan su capacidad para detectar y contener los nuevos casos de inmediato, evitando al mismo tiempo las medidas que crearán interferencias innecesarias con los viajes o el comercio internacional.

La OMS no recomienda ninguna prohibición de viajar o el comercio internacional, de conformidad con el asesoramiento del Comité de Emergencia de la OMS Ébola.

Tampoco se recomienda las restricciones de viaje y la detección activa de los pasajeros a la llegada a los puertos marítimos, aeropuertos o pasos fronterizos terrestres en los países no afectados que no comparten fronteras con los países afectados.

A nivel mundial, los países deberían proporcionar a sus ciudadanos viajar a los países afectados por el ébola con información precisa y pertinente sobre el brote y las medidas que puede reducir el riesgo de exposición al ébola.